Ciprés común o Cupressus sempervirens

Ciprés común o Cupressus sempervirens – Plantas autóctonas de España

Ciprés común es una plantas autóctonas de España que puede crecer forma natural por la mayor parte de la península.

El nombre científico de la Ciprés común es “Cupressus sempervirens”

 

Ciprés común – ¿Como es?

Los cipreses se han cultivado desde la época de los romanos por toda la región mediterránea por su valor ornamental, y ya con los griegos arranca su simbología funeraria que ha perdurado hasta la actualidad. Aunque no se conoce exactamente la procedencia de esta simbología, es probable que los cipreses, al ser de hoja perenne y tener un porte majestuoso que apunta hacia el cielo, motivasen la creencia de que ayudaban a las almas de los muertos a elevarse en esa dirección. En la actualidad también son árboles frecuentemente utilizados para crear barreras naturales contra el viento, y su madera es frecuentemente utilizada en ebanistería y carpintería, así como en la construcción de barcos dada su gran resistencia a la humedad y el agua.

 

Ciprés común – ¿Que usos tiene?

Los cipreses se han cultivado desde la época de los romanos por toda la región mediterránea por su valor ornamental, y ya con los griegos arranca su simbología funeraria que ha perdurado hasta la actualidad. Aunque no se conoce exactamente la procedencia de esta simbología, es probable que los cipreses, al ser de hoja perenne y tener un porte majestuoso que apunta hacia el cielo, motivasen la creencia de que ayudaban a las almas de los muertos a elevarse en esa dirección. En la actualidad también son árboles frecuentemente utilizados para crear barreras naturales contra el viento, y su madera es frecuentemente utilizada en ebanistería y carpintería, así como en la construcción de barcos dada su gran resistencia a la humedad y el agua.

 

Ciprés común – Más datos

Los cipreses son muy resistentes al fuego, y prueba de ello es el incendio que tuvo lugar en 2012 en la localidad valenciana de Andilla, que devastó más de 30.000 hectáreas durante cinco días. Una vez extinguido el incendio se descubrió que casi todos los cipreses de la zona habían sobrevivido sin daños graves, lo que motivó numerosos estudios científicos sobre este fenómeno.

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies